Hay que acercarse a los pies de Montjuïc para descubrir Alení, que en turco significa “obvio”. Y lo cierto es que lo tiene todo para triunfar: un ambiente que recuerda a un riad, tanto por su decoración como por el aire de misterio que envuelve la atmósfera en Nou de la Rambla, 174.
Firmado por Funky & Co, Alení apuesta por una cocina nocturna donde mandan el sabor y los matices intensos. Hay que alimentar el estómago, claro, pero tampoco está de más que la comida nos despierte los sentidos. La paleta cromática de sus platos –la vitalidad de las hortalizas, los tonos tierra de la terraza, las burbujas de los vinos naturales– es parte de la experiencia. Aquí, todo invita a acompañar los platillos con una copa (o una botella) de vino natural, con algunas etiquetas que se encuentran en Funky Eatery & Deli: Viamic, de Jaume Jordà, o Tinc Set, de Celler La Salada.


Detrás de la filosofía Funky está Seyma Ozkaya, quien interpreta la cultura de Oriente Medio con producto fresco y de temporada en los distintos proyectos de la ciudad. Dila Karpat, chef ejecutiva del grupo, transforma esa visión en platos sabrosos y reconfortantes. La carta de Alení, aunque breve, tiene lo necesario para convertir este rincón en un hotspot nocturno: ideal para una primera cita, una noche con amigas o simplemente para darse un homenaje.
Uno de los platos indispensables es el pan trenzado turco con mantequilla verde y anchoa. En la cultura turca, este pan simboliza la unidad, eternidad y el ciclo de vida: unidad con quienes comparten la experiencia de comer reunidos en la misma mesa. Otro infalible es la montaña de patatas fritas con salsa casera, un plato que eleva lo sencillo a una categoría que merece todo el reconocimiento. El guilty pleasure por excelencia de la cultur pop.


La cosa va de usar las manos y sentir el frescor del producto en los dedos. Como no podía ser de otra manera, el labneh marmolado verde y blanco, acompañado de crudités, es un gozo para la vista. Se sirve en bandeja de plata (inox), porque no merece menos. El culmen de la sensualidad de Alení llega con el postre: un sorbete Alaska con cereza salvaje y merengue suizo que seduce con cada cucharada. Un equilibrio perfecto entre el punch amargo de la fruta y la delicadeza del merengue.
Una propuesta desenfadada y seductora con sabores mediterráneos que se puede disfrutar de jueves a domingo de 18h a 24h… y lo que surja.
