
La esencia del festival nace de la unión entre seis chefs de Cambrils y seis de la Val d’Aran. Los de Cambrils Rubén Campos (Rincón de Diego), Sergi Palacín (Hiu), Xavi Martí (Casa Macarrilla 1966), Llorenç Blasco (Denver), Damià Capafonts (Cal Tendre) y Joan Llaberia (L’Original), que comparten fogones con los de la Val d’Aran, Josep Gregorio (El Portalet), Pere Graupera (Casa Irene), César Mory (Es Arraïtzes), Pere Tenllado (Casa Rufus), Montse Solà (Casa Turnay) y Marc Nus (Era Coquèla).


Desde el 1 hasta el próximo 15 de diciembre doce chefs cocinan a cuatro manos para reivindicar este concepto de mar y montaña. La primera parada tuvo lugar en Cambrils el pasado mes de octubre y fue todo un éxito con más de 300 reservas. Ahora, el festival se centra en la segunda parada, en la Val d’Aran. Durante esta quincena, los restaurantes anfitriones ofrecerán en carta, fuera de carta o menú degustación el plato estrella de su restaurante homónimo cambrilense, además de un plato creado conjuntamente que refleja la esencia del mar i muntanya. De esta colaboración nacen platos como un tuétano de ternera de Les con gamba blanca de Cambrils, un calamar con peus de porc, un canelón de rabo de toro con cigalas o un conejo relleno de caracoles con rape. Recetas que no existirían sin el encuentro entre ambos territorios: el pescado y marisco de la lonja de Cambrils y la carne de caza, la ternera y la calabaza que no faltan en la despensa de la Val d’Aran.


El Festival Mar i Muntanya es la excusa perfecta para viajar a la Val d’Aran en diciembre, uno de los mejores meses para visitar la zona por sus paisajes de montaña cubiertos de nieve, Baqueira Beret y actividades que combinan deporte y gastronomía. Actualmente, existe un gran abanico de propuestas gastronómicas, también en las alturas, como los más de veinte proyectos gastronómicos diversos en las mismas pistas de esquí. El evento es la puerta de entrada a un territorio donde la comida es una manera de entender la montaña, productores locales y tradición. Lo demuestran desde restaurantes consolidados hasta tabernas modernas como Tinku, del chef César Mory, la cocina del valle que combina raíz peruana con producto de montaña. El proyecto REFU, la primera cervecera artesana del valle, que elabora siente referencias de cerveza sin gluten, con agua pura del valle como ingrediente clave. Su cervecería en Vielha es una parada obligatoria para los amantes del mundo cervecero y para los que no lo son porque es una cerveza peculiar a la que no estamos acostumbrados y sorprende. Y para el descanso existe una opción inigualable: el Hotel El Ciervo, un proyecto familiar que se inició en 1968 que combina descanso, encanto y cocina de calidad. Su desayuno es único: un menú degustación de hasta 10 pases, con embutidos, quesos y platos donde la creatividad es protagonista.
