Si tuviéramos que resumir la segunda Foodie Pop Up Experience: resaca, nervios, expectativas… pero, sobre todo, ilusión. Éste es el motor principal de los miembros de la BCN Foodie Guide desde el inicio.

Las Foodie Pop Up Experience son cenas secretas que se celebran periódicamente y que se ofrecen a través de Eat With: cada una, con una temática, emplazamiento y chefs diferentes. Cenas únicas, con un concepto que hilvana el lugar escogido para celebrarla, la decoración y la propuesta gastronómica. La segunda Foodie Pop Up se bautizó como ‘OUT OF THE KITCHEN’, no sólo porque se celebraba, efectivamente, fuera de la cocina y se llevaba a un exterior, sino porque los cocineros son estandartes del street food en Barcelona, chefs sobre ruedas que crean maravillas gustativas en festivales de food truck y street food.

‘OUT OF THE KITCHEN’ se llevó a cabo en un enclave espectacular, los jardines románticos de Torre Amat, un palacete modernista patrimonio histórico de la ciudad. La cena fue creación de L’Obrador detrás del cual se encuentran estos brillantes creadores gastronómicos: Caravan Made, Eureka Street Food, La Madre de Miren, Oliveand, All Those y Bauhoffer not only Bakery.

Para esta segunda Foodie Pop Up Experience unieron fuerzas y talentos para ofrecernos una cena degustación consistente en 6 platillos de escándalo: The Green Plate (by Oliveand); Sopa fría de maíz con leche de coco, toque cítrico y crujiente de kikos en molde comestible (by Bauhoffer not only Bakery); champiñones con mermelada de pera con wasabi (by La Madre de Miren); ceviche de atún y mango, y vieras de parmesano con un toque street food (by Eureka Street Food); Dumpling de pie de cerdo con pistacho y butifarra y un pancake de magret de pato con confitura de naranja (by Caravan Made). La guinda la puso los postres: Nomad Coffee Panna Cotta (by Bauhoffer not only Bakery & Caravan Made) y los GinPop (by All Those), unos originales polos de ginebra elaborados en base al gin gastronómico GinRaw.

Para esta cena, GinRaw ofreció unos gintonics antes de la cena (al estilo británico) que dejaron al personal con la boca abierta. Y los vinos Ánima de Raimat, un tinto (Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Syrah) y un blanco (cupaje espectacular de Chardonnay, Xarel·lo y Albariño) llevaron a la mesa la esencia de esa centenaria bodega y maridaron a la perfección con la propuesta gastronómica.

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