Gastronomía Clandestina, de la ilegalidad a la modernidad

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Los inicios de la gastronomía clandestina son inciertos, paro se estima que todo empezó en Cuba con el nacimiento de los paladares en la década de los 90, como respuesta a una ley del gobierno que fomentó el autoempleo, aunque…

Los inicios de la gastronomía clandestina son inciertos, paro se estima que todo empezó en Cuba con el nacimiento de los paladares en la década de los 90, como respuesta a una ley del gobierno que fomentó el autoempleo, aunque con algunas limitaciones como el número de comensales a los que podían acoger o el tipo de comida que servían.

Casa Salero
Casa Salero

Los supper clubs o underground dinner comienzan su andadura a partir del 2003 en algunos países como Argentina, para dar respuesta a la crisis existente en ese momento, dados los menores costes estructurales y de gestión. Asimismo, también son la plataforma para dar a conocer jóvenes chefs y ofrecer una experiencia distinta, en un mercado saturado por la oferta gastronómica. Actualmente tenemos el ejemplo de Casa Salero en Argentina, que continúa funcionando fiel a su filosofía.

Algunos de estos restaurantes clandestinos han llegado a ser tan populares que aparecen en los primeros puestos de Yelp o TripAdvisor

A partir de 2009, con la llegada de la crisis a Europa, empiezan a proliferar este tipo de iniciativas underground, sobre todo en Londres, donde tenemos el ejemplo de Ms. Marmite Lover.

En la ciudad de Barcelona tenemos el Nikkei, de Mikio Tsunekawa, un chef que convirtió su casa en uno de los restaurantes de fusión japonesa más creativos de la ciudad.

De la clandestinidad al mundo

Algunos de estos restaurantes clandestinos han llegado a ser tan populares que aparecen en los primeros puestos de Yelp o TripAdvisor. El supper club de Nguyen and Thi Tran’s en Los Ángeles, llegó al número 1 de TripAdvisor, por delante de un restaurante de 2 estrellas Michelin, en la categoría de fusión asiática; después de ello, montaron su propio restaurante, Starry Kitchen. Tenemos otros ejemplos como Hidden Kitchen en París o Spoonik en Barcelona que también se convirtieron en sitios tan populares que, finalmente abandonaron la clandestinidad y se establecieron como un restaurante legal

El restaurante clandestino como formato de negocio

Otro formato de restaurante clandestino es aquel que ya nace como un restaurante legal, pero que usa el reclamo de la clandestinidad como herramienta de marketing emocional, en la que se valora la experiencia desde que se conoce la existencia del restaurante, las reservas o incluso el acceso al propio local, que normalmente no se expone a la vista. Para ilustrar este tipo de restaurantes podemos citar a los desaparecidos Tintoreria Dontell o Txi-Ton, que formaban parte de Urban Secrets y que se ocultaban detrás de una tintorería o en una tienda de souvenirs, respectivamente. En la actualidad podemos vivir la experiencia en el Speakeasy de Javier de las Muelas o en el Mutis, el local clandestino del Bar Mut.

El Underground Dinner en la actualidad

Aunque algunos de ellos, después del éxito conseguido han salido de la clandestinidad para ir al mundo real, otros siguen manteniéndose en el anonimato: solamente son accesibles a través de las RRSS o del boca a oreja.

En un mundo saturado de ofertas gastronómicas y sin personalidad, este tipo de restaurantes son capaces de ofrecer un servicio personal, exclusivo y con propuestas originales a puerta cerrada. Si como yo, eres amante de estos formatos de restaurante, hay dos radares que no debes dejar de consultar si planeas viajar: el blog de Casa Salero en Buenos Aires nos dan una lista de lugares donde poder disfrutar de los Supper Club de todo el mundo, asi como la página Supper Club http://supperclubfangroup.ning.com/ donde Ms Marmite Lover nos informa de todos los eventos clandestinos en Londres.

En la variedad está el gusto, y en la creatividad se encuentra la diferencia.

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